Lunes, 25 Marzo 2013 17:54

Taller de iniciación al Bonsái 2013 Destacado

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Un bonsái de olmo centenarioEl pasado 15 de marzo tuvimos ocasión de disfrutar del primer taller de Iniación al Bonsáis organizado desde la Vocalía de Bonsáis de la Asociación de JardiCultura. El evento, si bien no congregó a un grupo numeroso de asistentes, sin duda fue de enorme interés para todos los que allí estuvimos y, sin duda, nos consta que en esta ocasión mucha gente se quedó con ganas de asistir. Para ellos, que tengan la certeza que se repetirá en años sucesivos por lo que habrá más ocasiones de asistir.

El evento dio comienzo con un preámbulo que no nos esperábamos ninguno: visitamos el terreno que Cristina y su marido están preparando para utilizarlo como huerto ecológico. Incluía, como no podía ser de otra manera, una abonera para los restos orgánicos en el que se fabricará el compost que servirá de abono.

 

Enseguida pasamos a ver la maravillosa colección de bonsáis que posee Cristina tras varias décadas aprovechadas para la práctica de un arte milenario como es el cultivo de Bonsáis. Allí, majestuosos, se nos brindaba la oportunidad de admirar ejemplares de olmos, cidonias, ginkgos, olivos, manzanos, podocarpus, pinos,...

Herramientas de cultivo de bonsáisA continuación Cristina nos enseñó su colección de herramientas, entre las que había auténticas herramientas fabricadas en Japón específicamente para el cultivo de bonsáis. Nos maravilló a todos ver el resultado de utilizarlas, lo fácil y perfecto de su trabajo de corte, a pesar de su aspecto aparentemente tosco. Cristina nos contó que no había mejores herramientas para el trabajo que estos utensilios diseñados por la experiencia de cientos de años de práctica.

Igualmente vimos distintos tipos de bonsaideras (las macetas utilizadas para su cultivo), además de diversos tipos de alambre para atar y orientarramas o sujetar al mismo árbol a su bonsaidera, ya que las raíces de sujección de estos arbolitos son eliminadas en pro de las raíces absorbentes, más finas.

Vimos el sustrato por antonomasia denominado Akadama y que, según nos explicó Cristina, no se ha encontrado otro mejor para bonsáis. El aspecto del sustrato es realmente curioso ya que parecen piedrecitas más o menos irregulares pero, en realidad, se trata de arcilla aglomerada formando pequeños terrones bastante sólidos, por cierto. El efecto de este sustrato, que no posee materia orgánica en su composición, es de una gran porosidad pero, además, posee la textura adecuada para ser fácilmente explorado por las finas raíces absorbentes.

También pudimos observar los sofisticados  fertilizantes utilizados cuyo origen, igualmente, era Japón. Al parecer de nuevo la experiencia ancestral es la que marca la diferencia y la que permite conseguir el éxito en un cultivo tan sofisticado. Su composición, al parecer, es de perfecto equilibrio entre elementos nutritivos y materia orgánica.

A continuación pasamos a realizar la práctica que todos estábamos esperando: el trasplante de un Ginkgo biloba. Según nos explicó nuestra querida vocal deRecorte de raíces Bonsáis, el Ginkgo es una excelente especie para principiantes ya que no resulta demasiado delicada, como sí ocurre con otras especies. Elegimos el mejor momento para realizar el trasplante, que es cuando las yemas comienzan a abrirse al inicio de la primavera, pero al parecer el Ginkgo hubiera aceptado de buena gana que se realizara el trasplante algunos días antes o incluso algunos días después, sin el menor inconveniente.

Para empezar, Cristina cortó el grueso alambre que sujetaba el arbolito a su bonsaidera. Tras ello levantó el ejemplar con todo su cepellón y pudimos comprobar la densa cabellera de raíces que formaba, gracias a la utilización del akadama.

El paso siguiente fue limpiar la cabellera de raíces de los restos de sustrato, recortar aproximadamente un tercio de la longitud de dicha cabellera y, a continuación, volver a rellenar la bonsaidera con akadama nuevo situando al ejemplar correctamente en una posición equilibrada, espacial y visualmente.

Trasplante de un ginkgo bonsáiEl atado del árbol a su bonsaidera supuso unos instantes de concentración para que el grueso almabre hiciera adecuadamente su función pero sin sobresalir demadiado a la superficie. El relleno con akadama fue una actividad laboriosa ya que, gracias a la utilización de varios palillos -tipo palillos chinos- se fuera compactando en el interior del cepellón con el fin de eliminar las posibles oquedades que supondrían facilitar la desecación de las raicillas.

Obviamente, el último paso fue el de un riego abundante que terminara de compactar y humedecer el cepellón. A la pregunta de si sería conveniente aportar fertilizante en ese momento, Cristina fue muy clara: es necesario esperar varios días antes de aplicarlo ya que recién trasplantado el fertilizante no hace ningún bien; debemos esperar antes a que las heridas recién abiertas cicatrizaran convenientemente.


Para ver todas las imágenes del evento al completo visita el siguiente enlace de nuestra galería:

http://galeria.asociaciondejardicultura.org/index.php/eventos/Taller-basico-Bonsai-2013

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Visto 3641 veces Modificado por última vez en Martes, 12 Noviembre 2013 10:34