Martes, 29 Octubre 2013 17:55

El ciprés Destacado

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Aprovechando que en un par de días es llega el día de todos los santos, este artículo va dedicado al ciprés, árbol funerario por excelencia. Quizás podría hablar de las calabazas, pues cuando vivía en el pueblo, y estando un poco asalvajado por aquel entonces, nos dedicábamos los chavales a robar calabazas, vaciarlas, modelarlas para hacer caras terroríficas, a ponerles una vela y colocarlas en la carretera. Pero creo que el ciprés encaja más en esta colección de artículos.

Cipariso, un bello pastor y joven amado por Apolo, vivía en una de las numerosas islas griegas. Este joven tenía como amigo a un ciervo sagrado, el cual tenía los cuernos de oro y un collar de piedras preciosas. Habitualmente Cipariso solía llevar al ciervo a pastar y beber a los valles y montañas e incluso el ciervo consentía que el joven lo montase.

Sucedió un caluroso día de verano que Cipariso jugando con la jabalina, atravesó el cuerpo del ciervo que estaba descansando en la hierba. Cipariso al no soportar el dolor, acabó suicidándose. Antes de morir, el joven llorando, pidió a los cielos que sus lágrimas fluyesen por siempre para mantener la aflicción por su amigo. Los dioses que se apiadaron de Cipariso, lo convirtieron en un ciprés, árbol de copa esbelta que trata de alcanzar el cielo.

Al enterarse Apolo de lo sucedido, lloró largamente, y dijo, al igual que yo guardaré luto por ti, tú lo harás por todos los demás, acompañándoles en su duelo.

Visto 2393 veces Modificado por última vez en Jueves, 14 Noviembre 2013 19:30

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