Lunes, 09 Julio 2012 22:02

El Capricho de una dama

Del deseo de una mujer ilustrada -de aguda inteligencia y exquisita sensibilidad- emergen “los caprichos” que hoy adornan y enriquecen uno de los jardines más atractivos y sugerentes de Madrid.

Fue a finales del XVIII, cuando los duques de Osuna adquieren una finca de huertos y frutales cercana a Madrid, en la Alameda, para crear allí una villa de retiro –con su palacio y su jardín- donde poder descansar y dar rienda suelta a sus inquietudes artísticas.

Siguiendo las directrices de la duquesa de Osuna, María Josefa Alonso Pimentel, -muy ligada al gusto de la Ilustración, a la filosofía del culto a la libertad y del amor a la naturaleza- esta finca de catorce hectáreas se somete a un proceso de transformación y embellecimiento hasta convertirse en un elíseo artístico-natural que sería frecuentado por invitados ilustres, intelectuales y artistas.

Publicado en Jardinería e Historia

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