Viernes, 11 Diciembre 2015 11:52

Los jardines bien hechos no se improvisan Destacado

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Parque de Ciudad RealNo ha sido una sola vez, ni muchísimo menos, las ocasiones en que alguien me plantea "¿Y aquí que planta pondrías?". Y salvo que lo tenga muy claro, porque conozco bien el lugar, normalmente respondo "No tengo ni idea", a lo que mi interlocutor me suele contestar algo así como "Si tu eres el que sabe y me dices que no tienes idea..."

Por desgracia es frecuente que las personas que no conocen en profundidad el mundo de la jardinería desdeñen los conocimientos que son necesarios para encajar adecuadamente cada planta en su lugar. Parece que las plantas, con sólo un poco de agua de vez en cuando, están obligadas a adaptarse a todo tipo de situaciones, con una obligación de adaptabilidad infinita. Por supuesto, eso no es así. Si me contengo a la hora de dar una opinión sobre qué planta pondría o no en un determinado lugar, mi razonamiento siempre es el mismo "Yo entiendo de plantas, de los gustos y necesidades de cada especie, pero no conozco las circunstancias particulares de cada rincón de cualquier jardín". Es ahí donde está la clave del éxito.

Situar una planta que gusta tener semisombra en un lugar muy soleado será un error y hacer lo opuesto también. Como también lo será poner una planta de crecimiento muy vigoroso en un lugar demasiado pequeño, o una planta que guste el terreno bien oreado en un lugar de fácil encharcamiento, o una planta con tendencia a verse atacada por plagas en un punto del jardín donde no corre ni brizna de aire. Y podría seguir así muchísimo más. En este artículo pretendo recopilar lo que es necesario tener en cuenta a la hora de conocer bien el lugar de plantación. Respecto a conocer las necesidades de cada especie, ¡eso requiere un número de artículos enorme!

MANTENIMIENTO

Lo pongo en primer lugar y lo dedico especialmente a nuestros queridos políticos. Por favor, no inauguren zonas ajardinadas sin tener previsto cómo van a ser mantenidas posteriormente. Plantar es la parte fácil y lucida, pero la parte negativa y deslucida, que descompensa con creces la parte anterior, es cuando en pocas semanas la zona verde se seca por no tener previsto el riego, o se vuelve una selva por no tener en cuenta unas imprescindibles y costosas labores de escarda. Un espacio verde no es como poner farolas o bancos, requiere horas de trabajo posteriores de forma continuada que, si no se tienen previstas el ajardinamiento será un fracaso.

TERRENO

La calidad del terreno es un factor limitante siempre con graves consecuencias. Es imposible tener un vergel en un terreno poco fértil. Y un jardín debe ser, ante todo, un vergel. Y lo peor es que a menudo el ahorro de dinero en la elaboración del jardín se centra mayoritariamente en este punto.

Puesto que no se ve (cualquier problema del terreno queda literalmente "enterrado") el gasto de mejora del suelo frecuentemente ni se considera en el presupuesto: una escasa profundidad de suelo cultivable (a menudo tapando los restos de obra del edificio), olvidar la instalación de una red de drenaje en un terreno encharcable, un suelo excesivamente arcilloso o suelto que no se corrige adecuadamente... Un extenso listado de "vicios ocultos" que sólo mediante el cultivo habitual son visibles y que es necesario considerar para no errar en la elección de las plantas que, inevitablemente, generarían estrepitosos fracasos.

La salinidad del terreno o un pH demasiado básico o ácido limitan enormemente la elección de especies y son factores difíciles de corregir incluso con una preparación del suelo bien planificada. Es mejor elegir las especies adecuadas que tratar de adaptarlas. Además, son problemas indetectables salvo que se hagan los correspondientes análisis de tierras o bien conociendo la vegetación autóctona.

En cuanto al cultivo en macetas se refiere, la mala calidad del sustrato (a menudo mejor calificado de "mantillo" en los sutratos baratos por su altísima actividad microbiana y su correspondiente inestabilidad) es factor fundamental de problemas. Y eso aunque haya plantas que se salgan de la norma como el geráneo, especie con gran capacidad para la supervivencia. También es factor a tener en cuenta el espacio disponible para el desarrollo de las raíces. No es raro el error de plantar en reducidísimas macetas o jardineras especies imposibles.

AGUA

Al ya mencionado problema de obviar la red de drenaje (no siempre necesaria pero imprescindible en muchos casos) hay que añadir la disponibilidad de agua y el tipo de instalación. Porque sí, un riego diseñado para un césped no es la mejor solución para regar árboles. Y si éstos no han sido elegidos teniendo en cuenta los problemas que genera un riego erróneamente diseñado, las especies más sensibles a este problema darán problemas sí o sí. Los tiempos de riego y la distancia entre ellos no tienen nada que ver cuando a riego de césped o de otro tipo de plantas se refiere.

La calidad de ese agua también es factor fundamental a tener en cuenta. Querer cultivar plantas acidófilas regando con aguas calcáreas (generalmente combinado con suelos del mismo caríz) es un desastre anunciado, salvo que se haga en macetones con un buen sustrato ácido y con un riego bien programado teniendo en cuenta estas características.

ORIENTACIÓN

Conozco jardines muy pequeños que se pueden diferenciar al menos media docena de orientaciones diferentes: zonas de sol todo el día, zonas de sombra continua, zonas de sombra con techado y sin techado, zonas que se solean a última hora o por la mañana... La combinación es enorme ya que depende mucho del entorno que, en las proximidades de las construcciones humanas es muy variado. Este problema no lo tienen los agricultores, por ejemplo, que aunque sí que consideran algunos factores (como el cultivo cerca de arbolado) no tienen ni mucho menos la complejidad de la mayoría de los jardines.

Una planta heliófila requerirá un mínimo de horas de sol al día (al menos en su época de mayor crecimiento). Una planta de sotobosque requerirá tener el sol filtrado a mediodía. Una planta con tendencia a coger hongos en las hojas requerirá que a primera hora del día los rayos de sol mañaneros sequen rápidamente sus hojas para evitar que la condensación nocturna pueda durar demasiado tiempo.

AIREACIÓN

Unido a la orientación, forman los dos ejes principales para evitar la proliferación de plagas y enfermedades fúngicas en la parte aérea. La ventilación adecuada (obviamente si es excesiva también hay que considerarla en la elección de especies) reducirá el confort de especies de plagas que gustan de estar guarecidas de las inclemencias del tiempo.

La aireación es algo que va cambiando según las fechas del año. No es igual de necesario en verano que en invierno y podría ser que vientos fuertes producidos durante la primavera condicionen el cultivo de plantas jóvenes en esa época por su delicadeza.

ESPACIO

¿Nunca ha visto el amigo lector un monstruoso árbol plantado en un diminuto espacio a la entrada de un chalet adosado? Es algo tan corriente que no requiere ya explicación alguna. Ver entrar las ramas de un cedro, por ejemplo, por la ventana de la cocina es un clásico de nuestros días. No es raro que arquitectos a los que se les asignan el diseño de parques y jardines ignoren el crecimiento y volumen que pueden llegar a adquirir algunas especies. Y hablar de los problemas que genera esta situación también aburre. Podas drásticas en árboles de las calles, dañinas para la estabilidad estructural de la madera, con podredumbres, chancros,... en fin, para qué seguir.

 

Como se puede ver, apenas unas pinceladas, pero para muchos seguramente todo un descubrimiento. La jardinería no es una actividad sencilla, aunque muchos así lo crean. La complejidad viene derivada de la gran cantidad de factores a tener en cuenta, tanto de condiciones de cultivo como de características de los cientos o incluso miles de especies disponibles. Y, lo más complejo de todo, es que la mayoría de esos factores y características no son reconocibles a simple vista, por lo que la intuición o el "ojo clínico" son fundamentales. En definitiva, la jardinería bien hecha es la consecuencia de toda una vida de profesión y de aprendizaje continuo.

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Visto 951 veces Modificado por última vez en Domingo, 14 Mayo 2017 04:56