Viernes, 03 Febrero 2012 09:29

Conocimientos Básicos de Poda Destacado

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Partes troncoPara saber podar, para aplicar los cortes en el lugar y momento adecuado, es imprescindible tener unos conocimientos básicos, no sólo en lo que se refiere a las herramientas y su manejo, sino de la propia forma de crecimiento de las plantas.

APRENDER A LEER LAS PLANTAS

Una de las dificultades mayores que a los seres humanos nos genera la comprensión del mundo de las plantas es su distinto ritmo de crecimiento. A menudo en los documentales sobre el mundo vegetal se utilizan técnicas de cámara rápida para poder explicar muchos de los fenómenos que se producen durante el desarrollo de los vegetales. En la vida real, la cámara rápida no existe, por lo que resulta de gran interés ser capaces de reconocer qué le pasó a la planta que tenemos delante y qué le pasará si no hacemos nada o si aplicamos una determinada técnica de poda. A esta capacidad para conocer la vida pasada y futura de una planta por su aspecto actual yo la denomino saber “leer las plantas”.

Para saberlas leer es imprescindible conocerlas: su ciclo de vida anual, en qué tipo de ramas producen las flores, vigor y capacidad de regeneración, resistencia a las enfermedades,… Cada especie es diferente y, teniendo en cuenta que en jardinería se manejan miles de ellas, es por lo que resulta un campo amplísimo y en el que siempre debemos contar con especialistas.

Sin embargo a un nivel más de aficionado, podemos y debemos hacer las cosas correctamente. Dicen que la poda es un mal necesario y es verdad. Todo corte es una herida y una herida permite la entrada de patógenos, lo que puede llevar a deteriorar mucho al vegetal e incluso a su muerte. Hagamos las cosas con cabeza y seguro que nuestros errores se reducirán muchísimo. Nuestras plantas nos lo agradecerán.

1. EL CRECIMIENTO

El crecimiento de las plantas sólo es posible en un tipo de tejido del vegetal: el tejido meristemático. Los meristemos son masas de células que siguen creciendo mientras el vegetal les pueda aportar savia elaborada, la que posee azúcares y sustancias nutritivas. Los meristemos aparecen en las yemas y en el cambium. Conocerlos es imprescindible para saber aplicar una buena poda.

El crecimiento en grosor de las ramas se produce gracias al cambium. El cambium es el tejido que hay bajo la corteza y se puede ver al despegarla de la rama. En realidad, lo que estamos despegando es corteza pero también floema, que es el tejido formado por haces vasculares que transportan la savia elaborada. La superficie de la madera que hemos desnudado al despegar la corteza está formada por una sola capa de células meristemáticas, el cambium, y por debajo de él están las células de xilema, los haces vasculares que transportan la savia bruta. En una rama la madera que está por debajo del cambium es en realidad tejido muerto, sin vida, por supuesto incapaz de regenerarse. Sirve de sostén y de transporte en su anillo más exterior.

Cuando efectuamos un corte en una rama, la planta trata de cerrar la herida con el único tejido que puede crecer, el cambium. Este comienza a formar una especie de labio, visible en cualquier árbol al que se le haya efectuado un corte de varios centímetros, y que trata de crecer por encima de la superficie cortada. A este labio perimetral lo denominamos callo cicatricial y es fundamental favorecer su formación para evitar que los patógenos ataquen la madera muerta expuesta.

El crecimiento en longitud de las ramas se produce gracias a las yemas. Las yemas del año se sitúan en las axilas de las hojas o en el ápice de la rama y brotan o no en función del equilibrio hormonal existente en la rama a la que pertenecen. Cualquier corte hace variar ese equilibrio hormonal.

Las yemas del año que no brotan se quedan embebidas en la madera y se convierten en yemas durmientes. Son yemas que pueden brotar si el vegetal se encuentra en una situación crítica, con una carencia de ramaje excesiva, lo que haría que no sintetizara el alimento necesario para su supervivencia. No están sujetas a equilibrio hormonal como las yemas del año, por lo que su brotación es más desordenada.

No todas las yemas de una misma planta son iguales y tienen la misma función. Hay yemas que al crecer sólo darán tejido vegetativo, llamadas por ello yemas vegetativas, y otras que darán flor, llamadas por ello yemas florales. Si queremos que nuestras podas favorezcan la vegetación o la floración debemos ser capaces de distinguir entre unas y otras. En la mayoría de los casos las yemas de flor son más gruesas y redondeadas aunque, de nuevo, es imprescindible conocer la especie y sus hábitos de crecimiento, razón por la cual hay expertos en las distintas clases de frutales.

2. EL EQUILIBRIO ESTRUCTURAL

    Las copas de los árboles que se han formado a partir de yemas del año son copas estructuralmente equilibradas, en donde la rama de un año se ve soportada por una rama de 2 años, a su vez soportada por otra de 3, etc. Esto hace que sean copas con el peso muy bien distribuido, con las uniones entre ramas fuertes por sus apoyos resistentes.

    Las podas drásticas en las que se elimina todo el ramaje más joven crean brotaciones desequilibradas con ramas muy jóvenes sobre madera bastante más vieja, donde los puntos de inserción son más débiles y con problemas futuros, cuando las ramas jóvenes vayan adquiriendo mayor peso, algo que harán con rapidez debido al aporte intenso de savia.

    3. LAS RESERVAS DE LA MADERA

      La absorción de sustancias por las raíces conlleva un esfuerzo considerable para la planta, lo que hace que, al llegar el invierno en plantas de hoja caduca, las reservas se conserven en el ramaje tras vaciar literalmente las hojas antes de desprenderlas.

      Las podas severas eliminan una cantidad muy importante de reservas lo que, unido a la brotación desordenada, hace que formen masas de ramas a menudo con problemas de carencias que se visualizan fácilmente por hojas con coloraciones anómalas, llamadas clorosis, y que requieren de una aplicación inmediata, a ser posible de forma foliar, de abonos ricos en macro y micronutrientes. La debilidad que genera este tipo de podas hace que la planta sea mucho más susceptible a los ataques de plagas y enfermedades.

      CRITERIOS DE PODA

      A la hora de dar un corte, sólo hay 3 motivos correctos para hacerlo: poda de limpieza, poda de formación y poda de floración-fructificación.

      1. PODA DE LIMPIEZA

        Ramas secas, partidas, podridas,... son las primeras que deben desaparecer en cualquier trabajo de poda.

        2. PODA DE FORMACIÓN

          Especialmente cuando la planta es joven, elegir las ramas estructurales que en un futuro serán las que darán la forma principal a la planta es muy importante. El objetivo es que estén bien colocadas y que repartan el peso de la planta futura, evitando que ese peso descanse sobre un único punto.

          Cuando la planta adquiere un mayor porte, se deben eliminar aquellas ramas que puedan generar desequilibrios futuros y se deben eliminar el primer año, antes de que puedan adquirir demasiado grosor. Es especialmente importante en las ramillas que brotan directamente de las ramas más gruesas y del tronco, denominadas chupones, ya que el flujo importante de savia suele favorecer su crecimiento en detrimento de las ramas superiores. Otras ramas a eliminar lo antes posible son aquellas que brotan demasiado cerca de las que deseamos que se queden y las que crecen cruzadas, en direcciones poco apropiadas.

          3. PODA DE FLORACIÓN-FRUCTIFICACIÓN

            Es imprescindible conocer la especies y sus hábitos de crecimiento y floración en este caso. Para ello nos informaremos bien de qué especie es (incluso puede haber variaciones en el vigor y en otros aspectos en algunas variedades por ejemplo de frutales).

            Si la floración se produce en la primavera, algo habitual en frutales, es porque parte de las yemas invernantes son yemas de flor. Podar las ramas del año sin tenerlo en cuenta supondrá eliminar mucha floración primaveral, algo que no ocurre, por ejemplo, en rosales o en la vid. Un ejemplo de poda mal hecha por no conocer esta circunstancia puede verse en el siguiente artículo.

            TÉCNICAS DE PODA

            No es probable que la clasificación que a continuación voy a mostrar aparezca en ningún manual de poda o publicación sobre el tema. Sin embargo para mí resulta tan didáctico, sobre todo para el podador principiante, que me parece una clasificación de gran valor.

            Vamos a distinguir 3 tipos de poda básicos: poda, tala y talla.

            1. PODA

              Es la que se realiza con tijera de mano o de 2 manos. Equivale a decir que es la que se lleva a cabo sobre ramas delgadas, de uno o dos años a lo sumo. Es la poda por antonomasia, y por eso es la única que merece ser llamada así.

              Los cortes deben darse sobre una yema, inclinando la dirección del corte en sentido opuesto a la posición de la yema, ni muy separado ni demasiado junto a la yema. La tijera debe estar bien agarrada, con la uña tocando la parte de la rama que vamos a eliminar. En ramas más gruesas se puede aplicar un movimiento de rotación que facilita el corte.

              El objetivo es que el corte sea limpio utilizando una tijera bien afilada y sin restos de podas anteriores pegados a ella que podrían trasmitir enfermedades.

              La poda es más perfecta cuanto menos se ve, lo cual equivale a dar muchos cortes y finos en lugar de pocos y gruesos. La poda de bonsáis, que llevan miles de cortes invisibles, es el mejor ejemplo a seguir.

              2. TALA

                Ejemplo de talaEs la realizada con sierra o motosierra. Se efectúa sobre ramas gruesas de varios centímetros y conlleva la mayoría de los problemas explicados más arriba.

                Dentro de la tala podemos distinguir los terciados, cuando la copa se reduce a un tercio de su volumen, los desmoches, cuando se tala prácticamente toda la copa, y apeos, cuando se derriba definitivamente el árbol.

                En cuanto a la técnica, si la eliminación de la rama es total se debe buscar la parte superior del zócalo de base de la rama para realizar el corte. Dicho punto es el que posee mejores cualidades al estar más cerca de la base -evita dejar un tocón- pero manteniendo el mínimo de superficie de corte posible.

                Los cortes se realizarán en 3 fases ya que si se hace en una sola el peso de la rama producirá desgarros que suponen heridas de muy difícil cicatrización. En la primera fase se hace un corte de pocos centímetros de profundidad por debajo -que evitará el desgarro-, en la segunda se corta la rama desde arriba en un punto más alejado de la base que el primer corte y en la tercera fase se elimina el tocón por encima del zócalo.

                Proceso de tala de una ramaNo se debe tomar la tala como la mejor técnica de poda en absoluto. Sólo es admisible por criterios económicos, dado que es una poda rápida y por tanto poco costosa en cuanto a medios, en arbolado urbano eligiendo muy cuidadosamente las especies tales como el plátano, el olivo, el pino,... Ello se explica porque algunas especies están dotadas de sustancias inhibidoras de la podredumbre y soportan mejor una herida abierta durante más tiempo. Son cortes que se realizan cada varios años en lugar de anualmente, lo que reduce también el coste de su realización.

                El problema de las talas no es solo el daño que se les hacen a los árboles sino, lo más grave, es que sirven como mal ejemplo a seguir por el aficionado.

                3. TALLA

                  Es la que se realiza con las herramientas típicas corta-setos, ya sean manuales o mecánicas. En realidad poco hace falta saber porque los cortes son tan poco detallados que hay que tener más visión de escultor -de ahí la denominación elegida- que de podador.

                  Suelen utilizarse puntos de referencia como cuerdas tendidas, palos de escoba, etc, para seguir un trazado en el corte uniforme. Debemos saber que nunca hay que efectuar un corte de talla en el mismo punto que el corte anterior ya que suele generar problemas de rebrote y, a la larga, calvas en los setos. Como norma general, modificable en función de la especie a tallar, se debe permitir que el seto vaya creciendo 3 ó 4 centímetros todos los años.

                  Otro aspecto que se debe conocer en las técnicas de talla es que la base del seto debe ser más ancha que la parte de arriba, sobre todo en las caras que estén orientadas al norte. La razón es que la zona baja recibe menos luz que la alta por lo que un corte inclinado dejando más hacia fuera la parte baja suaviza este problema.

                  CÓDIGO DE BUENAS PRÁCTICAS DE PODA

                  A continuación se recogen una serie de consejos y normas básicas para una buena poda.

                  1. LA MEJOR PODA ES LA QUE NO SE NOTA
                  2. LA PODA DEBE REALIZARSE SOBRE RAMAS JÓVENES
                  3. LAS HERIDAS, CUANTO MÁS PEQUEÑAS MEJOR
                  4. SOLO PODAR SI ES IMPRESCINDIBLE
                  5. SOLO PODAR SI SE CONOCE BIEN EL PARA QUÉ
                  6. USAR EXCLUSIVAMENTE LOS 3 CRITERIOS DE PODA PARA REALIZAR CORTES
                  7. LAS HERIDAS LIMPIAS CICATRIZAN MEJOR
                  8. NO IMPROVISAR LA PODA: PLANIFICAR PARA VARIOS AÑOS
                  9. ELEGIR BIEN LA ÉPOCA PARA LA PODA
                  10. USAR BUENAS HERRAMIENTAS Y BIEN MANTENIDAS
                  11. NO PODAR NUNCA DOS VECES EN EL MISMO PUNTO
                  12. TRABAJAR CON SEGURIDAD PARA TODOS, PODADORES Y PLANTAS

                   

                  Autor: Guillermo Fdez. Weigand

                  Ingeniero Agrónomo Especialista en poda de especies arbóreas por la ETSIA y Técnico VTA (Visual Tree Analisis) por la UAH.

                  Visto 21644 veces Modificado por última vez en Miércoles, 17 Diciembre 2014 14:12