Lunes, 25 Abril 2011 19:00

Tareas del mes de mayo

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ColeusEn el mes de mayo la primavera está en su máximo esplendor. El mes de las flores, dicen, y realmente lo es. Supone un momento estupendo para disfrutar de nuestro trabajo y nuestras atenciones.

Aún así no debemos bajar la guardia. Las buenas temperaturas no sólo son favorables para nuestras plantas, si no para los parásitos y plagas que de ellas viven. Un buen conocimiento de las necesidades de nuestras plantas y de las condiciones de nuestros espacios verdes puede marcar la diferencia entre una planta débil y enfermiza y una planta vigorosa y sana.

ATENTOS A LAS CONDICIONES

Un lugar muy protegido del viento quizá sea adecuado para plantas con flores delicadas, pero no lo será para evitar plagas como la mosca blanca o los pulgones que siempre prefieren lugares en calma. También notaremos diferencias, si entrenamos nuestra atención, entre emplazamientos en semisombra si el sol es de mañana o es de atardecer, mucho más abrasador este último según nos acercamos al verano.

Todo este tipo de detalles bien observados nos irán dando las pautas para corregir pequeños errores. Encontrar el emplazamiento perfecto para cada especie requiere importantes dosis de observación y análisis, y durante este mes podemos sacar muchas conclusiones. En nuestra mano está el saber aprovecharlo.

LAS FLORES MARCHITAS

Para mi gusto, nada hay que evidencie más las desatenciones jardicultoras, que el dejar que las flores se marchiten en la planta, sin quitarlas. Salvo casos particulares, donde el fruto sea algo interesante en nuestros ejemplares (lógicamente los frutales, Physalis, etc), tanto por ser comestibles como por ser ornamentales, o porque eliminarlos suponga un serio inconveniente, como el caso de árboles de grandes copas, las flores marchitas deben eliminarse inmediatamente, sin contemplaciones. Es necesaria una atención diaria o casi diaria, aprovechando el disfrute que nos produce la contemplación de nuestros ejemplares en esta época y durante la vigilancia habitual para las plagas y enfermedades. Unos pocos minutos diarios serán más que suficientes.

Podrá ser necesario ayudarnos de nuestras tijeras de podar y, en otras, simplemente con los dedos índice y pulgar a modo de pinzas será suficiente. Bajar la guardia y desatender este detalle conlleva un gasto energético para la planta que reducirá el tiempo de floración y su vigor.

En el caso particular de los rosales, es necesario podar el tallo floral por encima de la tercera yema contando a partir de la o las flores que vayamos a eliminar. Si eliminamos sólo la flor, la yema superior no proporcionará una brotación vigorosa y bien formada.

LOS TRATAMIENTOS FITOSANITARIOS

Imprescindibles si queremos cultivar ciertas especies. Incluso en las mejores condiciones, las gitanillas o los geránios acabarán por atraer a la incansable polilla del geránio. Sus túneles dentro de los tallos los deterioran rápidamente y la planta puede llegar a morir en poco tiempo. Un tratamiento quincenal con un insecticida adecuado, las protegerá de sus agresivos ataques. Yo uso {tooltip}Cipermetrin{end-link}Quede claro que no trato de hacer publicidad en absoluto y mi único objetivo es transmitir mis experiencias para que, a partir de ellas, las personas interesadas puedan poner en práctica las suyas propias. Desde el comienzo la intención de la Asociación y su web es la de que sea una fuente de información muy práctica.{end-tooltip} (un piretroide) que adquiero como Cibelte y la verdad es que funciona bien. Sólo veo polillas cuando me olvido de tratar.

Rosal miniaturaPara los rosales (yo cultivo rosales miniatura tipo "pitiminí") es inevitable tener que preocuparse del sempiterno {tooltip}oídio{end-link} El oídio es esa especie de fieltro blanco que se forma sobre todo en los tallos florales y en los capullos{end-tooltip}. Es una desgracia y, seguramente, si no fueran plantas que me gustaran tanto, seguramente dejaría de cultivarlas por su culpa. Sin embargo poseen unos colores tan extraordinarios y unas flores con formas tan perfectas, a pesar del tamaño, que para mi gusto bien valen el esfuerzo que supone.

He estado usando Metaltox (cuya materia activa es Dodemorph), pero últimamente no parece que funcione bien. No sé si es un problema de que el oidio ha desarrollado resistencia (algo bastante frecuente en los hongos) o que el producto no ha estado bien almacenado y ha perdido su eficacia. En el último tratamiento utilicé el producto bastante más concentrado de lo normal y lo apliqué con un bastoncillo de algodón en las zonas más afectadas y parece que ha funcionado mejor. Menos mal que no han aparecido efectos de fitotoxicidad por culpa de estar demasiado concentrado.

Contra áfidos (pulgones) uso Folithión (cuya materia activa es el Fenitrotion), aunque son insectos fáciles de matar con muchos insecticidas distintos. Su inconveniente reside en que, como te despistes un poco, se multiplican a una velocidad vertiginosa e infestarán tus plantas en un santiamén. Es una buena razón para la vigilancia diaria.

Trips muy aumentados Entre el Cipermetrín, el Metaltox y el Folithión cubro prácticamente todo el espectro de los problemas habituales, aunque a veces es necesario complementar con algún otro producto. Es interesante tener un proveedor que esté interesado y bien informado sobre estos temas ya que resulta imprescindible reconocer el problema ante el que nos encontramos. Por ejemplo aparecieron {tooltip}trips{end-link} Los trips son pequeños insectos de apenas 1 mm de largo, oscuros y estrechos, que viven picando las células vegetales y extrayendo sus jugos.{end-tooltip} en las alegrías (en la imagen, 2 adultos y una larva, muy aumentados, en el envés de una alegría) y a pesar de los tratamientos con Folithión no han desaparecido totalmente.

Otros tratamientos importantes, contra carencias nutricionales y como vigorizantes y bioestimulantes, son, como no, los abonos y otros productos que han aparecido en los últimos años en el comercio. Puedo deciros que soy una de las personas menos sensibles a la publicidad que os podáis imaginar. Durante mucho tiempo he tenido la creencia de que no era necesario tener todo un arsenal de sustancias y productos pero poco a poco he ido cambiando de parecer. Seguramente gracias a la experiencia.

Me explicaré. Siempre pensé que comprar un buen abono granulado era suficiente para todas mis plantas. El abono soluble no me gusta porque puedes pecar de exceso y salinizar demasiado, pudiendo incluso secar la planta por culpa de la presión osmótica o se puede perder mucho abono por el drenaje, al ser tan soluble. Un buen abono granulado, con una adecuada formulación para el Nitrógeno, que tiende a lavarse con facilidad, es para mí la solución más adecuada por ir liberando nutrientes a una velocidad adecuada para ser absorbidos por las raíces. En caso de que haya exceso de algún nutriente, bueno, tampoco es que se vaya a perder demasiado teniendo en cuenta que no cultivo hectáreas y hectáreas en donde si sería un sobrecoste injustificable.

Poco a poco me he convencido de que, al menos, es necesario tener dos formulaciones distintas. Quizá todavía me parezca excesivo tener un abono para cactus, otro para orquídeas, otro para rosales,... Pero disponer de una formulación más rica en Nitrógeno, para plantas en las que se busca potenciar el crecimiento, y otra más rica en Potasio, para potenciar la floración y, en su caso, el fruto, me parece una gran idea. Una formulación demasiado rica en Nitrógeno, por ejemplo para rosales, redundará en una menor producción de flor y de peor calidad y no es que la planta vaya a tomar lo que necesita y ya está: la planta puede realizar un consumo "de lujo", quizá para evitar futuras carencias, desequilibrando su crecimiento y su floración.

Otro detalle a tener en cuenta es que el abono foliar es fundamental. Me refiero al abono que se aplica a la parte aérea de la planta, no a la tierra. Si bien no me parece interesante que sea rico en macronutrientes (los importantísimos Nitrógeno, Fósforo y Potasio) que aportaremos con nuestros abonos granulados, lo debe ser en micronutrientes (Magnesio, Zinc, Hierro, Cobre, Cobalto,...). Y mejor todavía con aminoácidos, que actúan como bioestimulantes. La aplicación a través de las hojas es un seguro para su absorción rápida y efectiva, algo que no siempre se produce si lo aplicamos directamente al suelo. Es un secreto a voces que utilizan en todos los viveros y que cualquier jardicultor debería conocer.

En cuanto a los bioestimulantes, uso un extracto de algas que va de maravilla. Aunque no he estudiado detalladamente cómo actúa, imagino que proporciona una dosis de ácidos húmicos y fúlvicos, las moléculas que guardan el secreto de la fertilidad de la tierra. Son moléculas muy complicadas, con estructuras tridimensionales y anillos de carbono, que aumentan el complejo de intercambio catiónico en el suelo, evitando que los nutrientes se pierdan pero sin fijarlos en exceso, poniéndolos a disposición de las raíces de las plantas. Imprescindible para plantas jóvenes, con problemas o en estado de convalecencia.

Visto 2123 veces Modificado por última vez en Jueves, 20 Septiembre 2012 06:23